El gas noble xenón es un anestésico inhalatorio de “baja” potencia con una MAC de 63%  en humanos. Tiene las propiedades de un anestésico ideal por su bajo coeficiente de partición sangre/gas, por tener pocos efectos hemodinámicos, ser analgésico y neuroprotector. Su uso actual está restringido por su elevado costo, debido a que se obtiene por destilación del aire donde se lo encuentra en concentraciones ínfimas. Los avances tecnológicos que permiten su administración en circuitos cerrados y su posterior recuperación, lo posicionan como el anestésico del futuro. Por este motivo desarrollo una sección especial en el blog.